Melinda Peto, Dita Elksne y Mónica Estrada.

Quinta dimensión: el “salto cuántico” de la conciencia

Por Fernanda Montiel

Fotografía: Melinda Peto, Dita Elksne y Mónica Estrada

Comprender los cambios de la humanidad en este ciclo de transición implica abrir el ángulo de mira, apreciar los diferentes puntos de vista, evitar el juicio antes de la decisión, estudiar, analizar, comprender, abrirse a los nuevos paradigmas para el crecimiento humano y la nueva Era del mencionado “Nuevo Tiempo” que ha dado inicio. En la comunicación holística, espiritual, entre los llamados “trabajadores de la luz” existe una interesante y actual charla sobre el tránsito inminente de la tercera a la quinta dimensión: una especie de “salto cuántico” del proceso evolutivo de la conciencia de la humanidad. En la siguiente entrevista en línea, tres expertas hablan de este apasionante momento que para muchos está ocurriendo justamente ahora.

Comprendemos las dimensiones como estados mentales y convencionales. Ubicamos la primera dimensión en la distancia, de un punto a otro, como una línea, la longitud; la segunda, podemos verla como la altura, todo lo que tiene altitud; la tercera, nos remite a la profundidad, al volumen, incluso se le conoce como “tridí” por sus abreviaciones en inglés “thrid dimention”; la cuarta, según Stephen Hawking, es el tiempo (incomprensible, indefinible, enigmático) y la quinta, se podría entender ahora, como un estado de la conciencia para entrenar el “ser energético”. Es decir, mediante ciertas prácticas que van más allá de la tercera y la cuarta dimensión, es posible activar en cada ser humano el profundo recuerdo del amor incondicional.
Al parecer, el campo electromagnético de cada ser vivo en el planeta Tierra tiene una vibración, frecuencia, ritmo, que es posible medir en hertz. La energía obedece a leyes de la física. Mediante ciertas herramientas es posible acceder a información personal interna para sanar cualquier tipo de malestar, para llevar al cuerpo y a la mente a estados de absoluta paz, tranquilidad, relajación, salud, plenitud y amor incondicional.
Cuando se practica el amor hay un nivel de energía en la persona (podrían ser más de 400 hz, según la ley de resonancia Shumman); entonces se puede considerar una diferente dimensión, como un estado del Ser, de la existencia. Ahí donde requieres sobriedad, gratitud, alta conciencia, infinita relajación, disciplina, constancia, renuncia, servicio, entrega, amor a la vida y la creación. Es decir, cuando logras darte cuenta, ser consciente, saber, conocer, entender y, sobre todo, amar incondicionalmente a todo y a todos, entonces has alcanzado esta quinta dimensión. De lo contrario, también se puede permanecer en la tercera dimensión que, por su densidad, puede presentar una sensación espacio-temporal de confusión, miedo y enfermedad.
Y en la comunicación holística, espiritual, quienes practican y difunden este momento de tránsito inminente de la tercera a la quinta dimensión son los llamados “trabajadores de la luz”: sanadores, terapeutas, angeólogos, reiki masters, masajistas, floriterapistas, chamanes, curanderos, parteras, guías espirituales, naturistas, médicos de enseñanza ancestral; cantadores y danzantes de la luna y el sol; temascaleros; herederos de enseñanzas de las plantas de poder, las flores, las piedras, las plumas; homeópatas; conocedores y estudiosos del reino elemental; doctos en el lenguaje de los animales y los seres vivos.

Para acercarnos a este tema, entrevistamos a tres personas que se han dedicado a este estudio, lo han llevado a la práctica personal y lo comparten con otros, a través de actividades grupales o consultas privadas. Las tres viven en diferentes lugares del planeta y a las tres las hemos sorprendido con estas preguntas. Melinda Peto, de Estados Unidos; Dita Elksne, de Latvia (Letonia), y Mónica Estrada, de México.
Melinda Peto ha tenido un camino de descubrimiento para toda la vida. Ha estudiado las profundidades de las religiones del mundo y se ha entrenado en varias modalidades de curación. Tiene doble titulación en Periodismo y Comunicación del Habla. Melinda es una emprendedora y ha trabajado extensamente en la comunidad empresarial. Ella ha viajado por el mundo visitando sitios sagrados y es una estudiante de la naturaleza esotérica de la vida. Ha sido aprendiz con varios maestros de múltiples tradiciones, como el chamanismo, el budismo zen, la escuela de misterio egipcia, la astrología y la investigación personal de la conciencia.
Dita Elksne, de Latvia, es terapeuta del renacimiento, cuenta con un espacio de apertura para que las personas se sientan a sí mismas. Hace sesiones personales y sesiones grupales, retiros, talleres. Inspira y guía a las personas a encontrar y confiar en su propia verdad interior. Viajera del mundo. Con acercamientos profundos al mindfullness, conocedora de la sensibilidad y energía humana, amante de la libertad. Sacerdotisa. “A través de mi propio viaje, me encanta inspirar a las personas a vivir con más sinceridad, en primer lugar hacia sí mismas. Cuando mi corazón está floreciendo, soy una dicha andante”. De gran influencia en su comunidad por su labor espiritual, trabaja con grupos para compartir enseñanzas de su tierra.
Mónica Estrada es buscadora de visión, terapeuta holística. Entrenadora física. Conocedora de nutrición y plantas medicinales. Guía espiritual. Temascalera de tradición Lakota. Su labor en la sanación holística e integral le ha otorgado un importante lugar en su comunidad por sus eficaces métodos de sanación para problemas emocionales, psíquicos, energéticos o físicos, tratados desde el punto de vista de la nueva medicina integral.
Ellas hablan sobre este momento que surge ahora que estamos generando una nueva manera de reconocernos, en medio de la autoconfrontación, la manipulación y el desastre, donde parece que siempre puede verse esta dupla dialéctica: el bien y el mal; la entropía y el orden; arriba y abajo; la ventana o el hoyo; la luz o la sombra.

—¿Cómo describes la quinta dimensión?
—Melinda: El físico Oskar Klein la describe como una dimensión invisible para los humanos en la que las fuerzas de gravedad y electromagnetismo se unen para crear una teoría simple pero elegante de las fuerzas fundamentales. Hoy, los científicos usan 10 dimensiones y la teoría de cuerdas, para explicar dónde se encuentran la gravedad y la luz del espectro electromagnético. Aunque soy una estudiante de física, mi referencia proviene de indagar en la conciencia sobre otras realidades dimensionales. La quinta dimensión es una realidad que es puro amor divino, la esencia de la creación. Es una energía vibratoria pulsante que está dentro de nosotros. Es un lugar de paz y el aliento del universo. Tenemos la capacidad de acceder a diversas realidades dimensionales. A medida que cambia nuestra realidad tridimensional, la humanidad se está abriendo a la capacidad innata de vivir una realidad de amor puro de quinta dimensión. Nuestra encarnación es la clave para niveles superiores de conciencia y otras realidades dimensionales.
—Mónica: La quinta dimensión es una elevación de la frecuencia vibracional de nuestro ser, en la cual tomamos conciencia de nuestro poder como seres de luz, con capacidades ilimitadas y en la conciencia divina total.
—Dita: Ahí es donde siento que toda la vida está sucediendo por una razón especial; no siento, siento; percibo el juicio de dualidad. Siento poderosa felicidad amorosa y la presencia de Dios, en todos y en todo, constantemente. Se siente como si estuviera en cada molécula de existencia, respirando en el aire, espacio, alrededor y en todas partes. La quinta dimensión para mí es como vivir, amar y respirar ese amor en cada célula de mi cuerpo. Y parece que podría abrazar a toda la Tierra con ese amor, esa energía podría ser la madre más amorosa para todo y para todos. Todos los sentimientos se transforman como bendición y aceptación divinas. Constante estado de asombro, maravilla y dicha.
—¿Podemos vivir en ambas dimensiones al mismo tiempo o vivimos en todas las dimensiones?
—Melinda: Sí, dado que somos la encarnación de la luz y la energía vibratoria, somos parte de muchas realidades dimensionales. Nuestra energía está en forma en la tercera dimensión, no estoy tan segura en la quinta dimensión cómo. Mi conciencia es que nos manifestaremos más como seres de luz en nuestra realidad de quinta dimensión. Mi comprensión de la quinta dimensión se está desarrollando actualmente. Lo que sí sé y he sentido es una orientación radiante, dichosa y basada en el amor dentro de mi cuerpo, mente y corazón. Tenemos la capacidad ahora de acceder a la quinta dimensión. Lo que se requiere es la creencia de su existencia, y la limpieza de energías vibracionales con patrones más bajos (como el miedo, la vergüenza y el odio) en nuestra encarnación consciente.
—Mónica: Sí, es posible vivir en las dos dimensiones al mismo tiempo ya que cuando tomas conciencia del potencial puedes moverte entre dimensiones.
—Dita: ¡Seguro que se puede! ¡Lo estoy haciendo ahora mismo! Conozco personas, y en la tercera, las percibo de manera diferente; desde la quinta dimensión todo es amor. No estoy segura si ellos viven en tercera o quinta dimensión, definitivamente podemos coexistir en paralelo. Supongo que no nos encontramos tan a menudo si no hay una conexión de frecuencia o tirones específicos para encontrarnos.
—¿Crees que las personas están prestando más atención a sus vidas?
—Melinda: Si alguien es ajeno a la vida, se verá “obligado” en este momento a despertar. Están sucediendo tantas cosas a nivel planetario que es difícil meter la cabeza en la arena. Lo que se necesita es un proceso gentil y compasivo de hacer un inventario de nuestros valores y de lo que es realmente importante en nuestras vidas, no solo a nivel individual sino a nivel planetario. Un camino espiritual es un camino humano. No hay separación de nuestro espíritu con nuestros cuerpos. Existimos como uno. Si entendemos que nuestra conciencia es parte de una conciencia familiar, una conciencia social; con una conciencia global, comenzamos a comprender la importancia de cómo vemos y vivimos nuestras vidas. Nuestros pensamientos son energía que existe y se manifiesta en acciones, ya sea consciente o inconscientemente.
—Mónica: Sí, creo que muchas personas ya están poniendo más atención en sus propias vidas, sobre todo en este tiempo de cuarentena cuando tuvimos oportunidad de darnos cuenta de lo que verdaderamente es valioso que somos nosotros mismos como humanidad.
—Dita: Puedo decir por mí y mi familia del alma, definitivamente, sí. La vida se vuelve más consciente y especial: se desarrolla la libertad de ser lo que somos en el fondo.
—Con todo esto, ¿creen que podemos practicar la comunicación mental o telepatía?
—Melinda: ¡Absolutamente! ¿Alguna vez has pensado en alguien y luego te llaman?
—¿Quizás sueñas con un amigo y descubres al día siguiente que falleció?
—Melinda: Como parte de una conciencia colectiva, todos tenemos la capacidad de comunicarnos a través de la telepatía. También pienso que a medida que la Tierra se mueve hacia la realidad de la quinta dimensión, la telepatía puede ser el modo de comunicación para los humanos. Actualmente, hay algunos que se dan cuenta de sus habilidades y tienen la capacidad de conectarse a través de la clarividencia: ver imágenes en la mente; clarividencia: escuchar los pensamientos de otros; clarividencia: conocimiento inmediato y clarividencia: sentir los pensamientos de otros. La telepatía es un aspecto de esto.
—Mónica: Sí creo que podemos practicar la telepatía. Practicando más el silencio y el descanso mental para entrar en esas ondas cerebrales en donde se da la comunicación telepática. Existen algunas técnicas para activar la glándula pineal donde podemos acceder a la información de la fuente, la matriz creadora.
—Dita: ¡Sí! ¡Seguro que podemos! Ya está sucediendo. Consciente o inconscientemente.
—¿Es nuestro poder un secreto de la vida?
—Melinda: Nuestra encarnación en este planeta es un regalo sagrado. Muchos en la humanidad son ajenos al poder que poseen por su encarnación. Cada persona es un regalo de conciencia universal y una fuerza energética conectada de la Madre Tierra. A medida que sentimos nuestros cuerpos y nos conectamos con la energía de nosotros mismos y del planeta, se produce una alineación. Entonces tenemos conciencia de nuestra “fuerza viviente de energía”. Nuestro planeta es un organismo vivo en el cosmos. Cuando vemos la preciosidad de toda la vida y nuestra conexión con las plantas, los océanos, el bosque y la relación simbiótica, comenzamos a comprender la importancia de nuestra existencia. La lección de encarnación es que “simplemente siendo” estamos abriendo la conciencia para que otros expresen sus dones en el ser. La naturaleza “simplemente es” y florece en todo su esplendor. La humanidad tiene una gran capacidad de energía creativa. Estamos manifestando nuestra realidad basada en nuestros patrones y creencias. Al tener conciencia de estos patrones / creencias, nosotros, como humanos, tenemos el libre albedrío para cambiar y cambiar, formando nuestra propia realidad y la realidad de nuestro planeta y la humanidad.
—Mónica: El poder humano sí ha sido secreto de algunos cuantos; sin embargo, ya está saliendo a la luz y muchos de nosotros ya estamos despertando y reconociendo esos secretos y el poder personal, a partir de esa apertura de conciencia.
—Dita: El secreto de la vida es desplegar lo que ya sabemos en el fondo y vivirlo plenamente.
—¿Cómo podemos aumentar el potencial humano?
—Melinda: Esa es una investigación tan hermosa. Cada persona que lee este artículo debe preguntarse cómo pueden aumentar su potencial humano. Cuando aumentamos nuestra propia conciencia, abrimos espacio para que otros hagan lo mismo. Se dice que un pequeño grupo de personas puede cambiar el mundo. Yo digo que la persona puede cambiar el mundo. Un acto de autorreflexión y conciencia abre la puerta a nuestra brillantez y luego nos encontramos en un camino de autodescubrimiento. Nuestra imaginación es clave para nuestro desarrollo.
—Mónica: Nuestro potencial humano… primeramente estando presentes en el servicio a tu ser Superior; llevando una alimentación que eleve la vibración de nuestras células, que venga directo de la tierra, creando menos densidad con el alimento; practicando técnicas de respiración; meditando; estando más en contacto con la Madre Naturaleza, meditando; danzando, cantando; poniendo atención a nuestros sueños y visiones.
—Dita: ¡El corazón es la respuesta! Conexión a la intuición. Deteniendo el juego de víctima-fiscal-salvador. Vivir desde la verdad de los corazones en nuestros pensamientos, palabras y acciones.
—¿Cuál es nuestra misión como seres humanos?
—Melinda: Nuestra misión es ser la encarnación del amor divino. En nuestro estado natural, vibramos la energía del amor. Es la esencia de la conciencia universal. Es lo que somos.
—Mónica: Para mí, nuestra misión como seres humanos es el servicio; cada uno reconociendo sus propias virtudes y explotándolas para ponerlas en servicio. Siempre he dicho que mi misión es Servir al Creador y es ahí donde estoy. Eso me pone feliz.
—Dita: Siento que son las relaciones y el amor. Abrir el corazón al inconsciente (sombra) dentro de nosotros mismos y aceptarlo, y luego a todo lo que hay. ¡Y disfruta la vida! ¿De qué otra manera puedo percibir a Dios-amor en la Tierra? ¿De qué otra manera puedo crear a Dios-amor en la Tierra? Tropo

Fernanda Montiel. Periodista y coreógrafa, temascalera tradicional, promotora cultural. Preserva y difunde tradiciones ancestrales. De linaje indígena, comparte enseñanzas de sus abuelos mesoamericanos. Cuenta con publicaciones en diferentes periódicos y revistas. Es creadora de metodologías de autoconocimiento y autosanación. Dirige su propia empresa: Grupo Temascalli. Radica en Playa del Carmen.